Triunfo de Chávez promete acelerar socialismo en Venezuela
El presidente Hugo Chávez inició el lunes un nuevo ciclo en Venezuela con la promesa de afianzar su “revolución” y corregir los errores cometidos durante 14 años de grandes cambios políticos, sociales y económicos, en un país cada vez más dependiente de los volátiles precios petroleros.
Chávez ganó su tercera reelección con más de 10 puntos de ventaja sobre el joven gobernador Henrique Capriles, cuya titánica campaña sucumbió ante la conexión del mandatario con los que menos tienen y la aplastante maquinaria de propaganda y subsidios que agregó más presión a las finanzas públicas.
El líder socialista informó el lunes que había conversado amablemente con Capriles, a quien lanzó duros insultos durante la campaña electoral y lo acusó de ser el candidato del “imperio” y de la “burguesía apátrida”.
“Créanmelo: he sostenido una amena conversación con Henrique Capriles! invito a la Unidad Nacional, respetando nuestras diferencias”, publicó Chávez en su cuenta de la red social Twitter.
Minutos después, Capriles informó por la misma vía: “Recibí llamada de presidente Chávez. En nombre de 6,5 millones de venezolanos hice un llamado a la unidad del país y el respeto a todos”.
Superada la prueba en las urnas, donde el militar retirado obtuvo el 55 por ciento de los votos, todas las miradas están puestas en su salud tras haberse declarado curado de cáncer meses atrás, así como en las medidas para “blindar” su polémico proyecto político en los próximos seis años, con los que sellará dos décadas en el poder.
“¡Venezuela más nunca volverá al neoliberalismo! ¡Venezuela seguirá transitando hacia el socialismo democrático y bolivariano del Siglo XXI!”, bramó en la madrugada un eufórico Chávez desde el Balcón del Pueblo del Palacio de Miraflores, avivado por miles de entusiasmados seguidores.
Con una Asamblea Nacional dominada indiscutiblemente por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Chávez tendrá al menos dos años de vía libre para ejecutar reformas legislativas que garanticen la profundización de su proyecto antes de que un nuevo Congreso tome asiento en el 2015.
Con una Asamblea Nacional dominada indiscutiblemente por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Chávez tendrá al menos dos años de vía libre para ejecutar reformas legislativas que garanticen la profundización de su proyecto antes de que un nuevo Congreso tome asiento en el 2015.
Pese a un extenuante recorrido “casa por casa” y a una evidente medición de fuerzas entre ambos políticos, con grandes avenidas repletas de simpatizantes en las últimas convocatorias de la campaña, Capriles sólo pudo consolidar la victoria en dos de 23 estados del país, según los resultados electorales.
Aunque el ex gobernador del estado Miranda aceptó rápidamente la derrota, reclamó que los más de 6 millones de votos que obtuvo -44,4 por ciento según el más reciente escrutinio- sean escuchados en busca de la pluralidad en el polarizado país petrolero.
“Lamento mucho no haber podido lograrlo. No gané la presidencia, pero gané millones de hermanos que son todos ustedes (…) Siéntanse orgullosos que ustedes marcaron un camino”, dijo el político de 40 años el lunes a través de su cuenta en la red social Twitter.
Para la oposición, el resultado fue demoledor después de haber hallado en Capriles al anhelado líder capaz de desafiar a Chávez y su proyecto, que aseguran está llevando a la nación a la ruina económica y al dogmatismo ideológico.
Chávez ha nacionalizado cientos de empresas y ha llevado casi al límite el control estatal sobre la economía, lo que para sus críticos diezmó la productividad del país y lo hizo más dependiente de las costosas importaciones, que oscilan conforme se mueven los volátiles precios del barril de crudo.
Post a Comment